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Leyenda de los Quinametzin: gigantes de México y Mesoamérica

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Quinametzin es una palabra un tanto extraña y desconocida. En realidad, hace referencia a una tribu perdida de gigantes que pudieron haber habitado el territorio mexicano y mesoamericano.

La existencia de gigantes es una parte clave del folklore y la historia, su presencia se registra en textos religiosos como la Biblia y muchos otros textos sagrados antiguos. Sin embargo, algunos académicos han querido ocultar estas historias.

Por ejemplo, en el Génesis 6:4 se menciona: “Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.”

Codex Ríos
Aparición en el Códice Ríos
El Códice Ríos es la traducción italiana de un manuscrito antiguo escrito durante la conquista española, según el que se puede entender que los seres gigantes vivían en Mesoamérica. De acuerdo con las representaciones del códice, los guerreros aztecas lucharon contra estos seres gigantes. Se cuenta tradicionalmente que cuando los conquistadores españoles llegaron a América se encontraron con verdaderos gigantes de carne y hueso.

Los gigantes Quinametzin y la mitología azteca

La mitología azteca menciona un período de tiempo o ciclo que llaman Primer Sol, en el cual la Tierra estaba habitada por una raza de gigantes de gran fuerza, los gigantes Quinametzin. Según los aztecas, estos seres poblaron este mundo durante la era anterior.

Se dice que los gigantes Quinametzin fueron los que construyeron la antigua ciudad de Teotihuacán y la gran pirámide de Cholula.

Pirámide de Cholula. Puebla, México

Según algunos relatos de la invasión española, como los que aparecen en el libro “Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la conquista”, estos gigantes vivieron entre los aztecas y uno de sus guerreros, Tzilacatzin, ayudó a combatir a los españoles en un momento en el que intentaron tomar la antigua ciudad de Tenochtitlan, y logró defender el territorio arrojando enormes piedras a los conquistadores.

La leyenda de los Quinametzin

Según la leyenda de los gigantes Quinametzin, cuatro de ellos, Cuauhtémoc, Izcóatl, Izcaqlli y Tenexuche fueron quienes levantaron el sol para que empezara la quinta edad del mundo, en la cual estamos viviendo actualmente. También se les atribuye, como ya vimos, la construcción de varios sitios y monumentos.

Quinametzin gigantes de México

Su reputación como guerreros fieros proviene principalmente de los tlaxcaltecas, que se atribuyeron guerras con estos gigantes, y se cuenta que los derrotaron sus ancestros en un conflicto que inició porque los Quinametzin tenían muy mala educación.

Por otro lado, se cuenta que los Quinametzin desaparecieron por una catástrofe enviada por los dioses. En algunas versiones se alude al Atonatiuh o Sol de Agua, en el que la Tierra se inundó y los Quinametzin murieron, mientras que los humanos fueron transformados en peces para que pudieran sobrevivir.

También se dice que algunos escaparon escondiéndose en las montañas, entre los que se encontraba Tláloc, que según algunas versiones de la historia era uno de los gigantes y específicamente su gobernante, a quien los humanos nombraron dios de la lluvia más adelante.

En otras versiones de la leyenda, los Quinametzin desaparecieron cuando el dios Tezcatlipoca, dios de la oscuridad, terminó con Primera Edad o Nahui- Océlotl enviando jaguares a destruir a los gigantes.

¿Qué hay de realidad?

Todas las historias de los Quinametzin están inspiradas en una realidad que no se puede ocultar; y es que se hallaron osamentas fósiles de grandes animales del pasado.

Los fósiles atribuidos a gigantes fueron descritos desde tiempos coloniales, en la década de 1530 el Fray Andrés de Olmos reportó el descubrimiento de falanges de unos 10 centímetros de largo en el centro de México, presuntamente excavadas del Palacio del Virrey o lo que hoy es el Palacio Nacional.

Montaje de esqueleto gigante
Montaje de esqueleto de gigante

La primera mención de los gigantes Quinametzin hecha por europeos la hizo el cronista franciscano Fray Juan de Torquemada, en su libro “Monarquía Indiana” de 1615 en el capítulo XIII, en el que Torquemada mezcla los mitos cristianos de gigantes bíblicos con los de los nativos nahuas, un grupo de pueblos nativos de Mesoamérica. Lo interesante es que menciona que los cuerpos de estos gigantes aparecían en el valle de México y que él mismo llegó a ver sus enormes huesos.

Por otra parte, la primera descripción de uno de estos huesos de gigantes la podemos ver en la crónica recopilada por Bernal Díaz del Castillo, cronista y soldado del conquistado Hernán Cortés, quien narra en su libro “Historia verdadera de la conquista de la Nueva España” de 1632 el encuentro de Cortés con cuatro señores tlaxcaltecas, quienes les contaron historias sobre los gigantes que vivían en la zona y de cómo sus ancestros los habían vencido. Para sorpresa de todos, les llevaron un fémur de uno de estos gigantes, que Díaz del Castillo describe el hueso como del alto de un hombre adulto.

Quinametzin guerreros gigantes

Como hemos podido ver los gigantes son ampliamente mencionados en la antigüedad, esto puede ser una prueba de que tales seres vivieron entre humanos en el pasado distante.